viernes, 4 de septiembre de 2009

Hoy nos dimos cuenta...

Hoy nos dimos cuenta de la grandeza de nuestro padre, al ver como tantos amigos se acercaron a demostrarle que lo querían. Si nuestro padre era algo, era bondad; si nuestro padre era algo era lealtad; si nuestro padre era algo, nuestro padre era generosidad.

Por eso queremos dejar abierto este blog, para que todos escribáis, mandéis fotos, contéis anécdotas... para que entre todos dejemos escritos trocitos de los momentos que con él compartimos.

Estamos seguros que allá donde esté, nos leerá con el mismo entusiasmo con el que día a día escudriñaba en las páginas del Heraldo cualquier palabra que oliera a su Morata.

Hoy su corazón tan grande se detuvo, sigiloso, como si todo lo tuviera dispuesto, sintiéndose amado, dejando una familia sólidamente unida, y eligiendo esta su tierra para dejar este mundo y marcharse lejos para estar siempre cerca.

Gracias padre, por tanto darnos,
Gracias padre, por darnos tanto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Cuánta razón tenéis!.
Rafael siempre ha estado muy presente en mi familia. Bueno, quien dice Rafael, dice toda la Familia De Tierra.
Sí es cierto que, seguramente, lo que más destaque de Rafael es que era una buena persona, íntegra, leal e incondicional con su familia y con sus amigos.Nos ha dado a todos una lección (al menos a mí).
Me da rabia que, normalmente, sólo se reconozca a una buena persona cuando falta. A partir de ese momento todo son alabanzas, pero en el caso de Rafael siempre se le ha reconocido en vida.
Yo no pude asistir a su despedida, pero os aseguro que me acordé mucho de él e intenté estar, al menos en pensamientos, con todos vosotros.
Sabed, si no os lo había dicho antes, que podéis contar conmigo para lo que necesitéis y que tenéis una casa en Alicante.
Carmen, Rafita, Juanjo, Fran y Cuca, un beso muy fuerte.
Francisco José Ratia

Montserrat Sala dijo...

A Rafael de Tierra con toda mi admiracicón y reconocimiento.



Con este portal de Internet que te han abierto tus hijos, me dan una oportunidad estupenda para poder despedirme de tí, ja que no pude hacerlo en su momento.

Espero Rafael que no te habrás ido con la impresión de que tu família, no haya hecho por tí y por tu bienestar, mucho más de lo que han podido y que en algunos casos a sido más de lo que era meneser. No sé si estarás de acuerdo conmigo, pero yó que lo he vivido desde fuera, me ha parecido en muchas ocasiones, que con tanto quererte i tanto celo, ta ha hecho sufrir más de la cuenta.

Espero que ahora, allà donde estés, ya no te duelan las rodillasl i que todas las prótesis ajusten bien, y no te hagan más llagas, que yá está bien, que tal como le dijiste un dia a Dios, se puede sufrir, pero lo tuyo yá no era sufrimiento, era sencillamente un martirio.

Por último, perdirte que nos guardes a todos, un lugar cerca de tí, que con la relación que tenias con el Todopoderoso, supongo que ha de ser un sitio sólo para privilegiados.

Mientras tanto recibe el cariño sin medida, i el recuerdo grande i generoso de tu amiga


MONTSERRAT SALA