domingo, 13 de septiembre de 2009

Carta abierta póstuma

Sr. D. Rafael de Tierra Gómez
Lugar eterno
Cerca de Dios

En Morata de Jalón, a 6 de septiembre de 2009

Amigo Rafa:
No es la primera, te he escrito varias, pero sí me te temo que ésta va a ser la última. Yo que estuve junto a ti, muy cerca de ti, en momentos cruciales de tu enfermedad, en esta ocasión, lamentablemente, las circunstancias han propiciado que me hallase ausente.
Dios dispone y ordena las cosas de muy diferente manera a como las vemos aquí abajo.
A través de Cuca, tu hija, he seguido día a día la que al final ha sido tu larga agonía, A ella le mandaba mis telegráficos mensajes, para tí, que ella procuraba transmitirte a pesar de tu semi-inconsciencia.
Amigo rafa: Yo, que te conocí bastante, presiento que te habrás presentado al Sumo Hacedor y con tu voz rotunda, pero llena de humildad, le has podido decir:
"Consumatum est!" Las mismas palabras que pronunció Jesús al exhalar su último suspiro, clavado en una Cruz en el Calvario.
"Todo se ha cumplido, todo esta consumado Señor. Creo que he resistido hasta el final".
Cuando hace más de cincuenta años, aquí en nuestro pueblo, un grupo de hombres y jóvenes iniciamos un Vía Crucis al Calvario, la noche del Jueves al Viernes Santo, seguro que no pensaste que, años más tarde, unos pesados maderos se te iban a clavar sobre tus hombros.
Cuando en tu residencia catalana idesate construir una peana a tus expensas, para que nuestra Cofradía, recién estrenada, pudiese llevar a la imagen de Cristo Crucificado por las calles de Nuestro Morata, seguro que no pudiste sospechar que años después la enfermedad te iba a tí, también, a crucificar.
Has llegado hasta el final, amigo Rafa, casi de forma heroica. Perdiste primero parte de un pie, a lo que seguiría la amputación de la pierna izquierda. ¿Aún más, Señor? Sí, algo inesperado: fuite acechado por un cáncer en la lengua que ha conllevado consigo las secuelas pertinentes. La radioterapia te dañó profundamente las glándulas salivares y la garganta. No podías tragar, ni masticary cuando empezaste a tomar alimento triturado perdiste para siempre la noción de los sabores.
¿Aún más, Señor? Sí, aún faltaba apurar más el cáliz del sufrimiento. Llegaste a perder, también, tu otra pierna, la derecha.
"Consumatum est!" Seguías y seguías sufriendo, pacientemente, sin queja alguna. Un día sí y otro también.
Estoy convencido, Rafa, de que aquellas convivencias, oraciones y fervores de nuestra Semana Santa de Morata, calaron en tu corazón e hicieron que años después te impregnaran de valor y forataleza para sobrellevar tanto dolor y sufrimiento, días y días, meses, años... obtenbiendo un caudal de méritos sublimes para el Cielo.
"!Oh Cruz, tu reinarás. Oh Cruz, tu nos salvarás!" cantamos el Viernes Santo en su Adoración. "Quien quiera venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su Cruz y me siga" son palabras de Jesús, que tú asimilaste al pie de la letra.
Voy a finalizar. Lo sabes mejor que yo. Recordarás, que en nuestro Vía Crucis no faltaba aquella Quinta Estación, la de Simon de Cirene. Junto a la ayuda y compañía de los tuyos, hijos, nietecicos, también tus hemanos, tus amigos, tu hija Cuca sobre todo, quedó en la sombra un Cirineo singular: tu querida y entrañable esposa Carmen.
Sin ella no hubieras podido consumar tu Vía Crucis, no hubieras llegado Arriba de la misma manera. Ella te proporcionó la ayuda íntima, constante, continua, día y noche. sin separarte de ti.
Termino, amigo rafa: A tus hijos, nietos, hermanos, y familiares allegados, también a los que fuimos tus amigos, nos hiciste el gran regalo de tu ejemplo sacrificado y paciente, abrazado a la Cruz de Cristo hasta el final. Gracias.
Que nosotros también, tengamos valor, fuerza y constancia para imitarte si llega el caso.
Descansa en Paz, amigo rafa. Te lo has ganado a pulso.

Jesús Marín Sierra
Tu buen amigo que reza por tu descanso eterno y no te olvida.

1 comentario:

Montserrat Sala dijo...

Me ha gustado mucho la carta que te ha escrito tu amigo Jesús Martín Sierra, Rafa. Yo sé por tu mujer lo mucho que representaba para tí estar es todos los actos litúrgicos de Morata, sobretodo en Semana Santa. I no es menos verdad que nadie hubiera imaginado, que te tocaría vivir un Via-Crucis tan largo i doloroso. Muchos lo hemos seguido de lejos, pero nos ha impactado igual. Maño de pura raza, has aguantado tozudemente todo el surimento, que has llevado a cuestas con valentía y dignnidad, todos estos años, i quiero que sepas que muchos amigos tuyos catalanes, te valoramos per ello.